Mostrando entradas con la etiqueta poema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poema. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de agosto de 2024

Palabras y sonidos

 


 Sonidos y palabras anegan la estancia

a esta hora imaginativa del reposo,

mis percepciones entrecruzan la música

entre imágenes y puntadas de ideas libres.

  

Rondan las cuerdas frágiles notas del violín

en el torrente de acústicas revelaciones,

las teclas apaciblemente pulsadas se hunden

en apacible paz y atrevidas impresiones.

  

Melodiosa voz femenina modula la luz,

se ha ido azuladamente apagando el día

dejando los anaranjados puntos de luz

en los bordes cristalinos de la ventana.

  

La noche no trae el frescor noctámbulo,

pesadamente el calor avasalla la estancia

blanquecina, aletargada, suspirosa…

en cada exhalar el pecho desahoga

los latidos, siento el temblar de la sangre

que reiteradamente vivifica mi cuerpo.

  

El compás marcado con el vaivén mis pies

me devuelve a la realidad del entorno,

despido a las letras del teclado, me oculto

en la tenue sombra alargada en la pared

alargando la placidez de este momento.

  

© José Luis

martes, 31 de enero de 2023

La reja de las naranjas

 

   

Todos de alguna manera

delante ponemos una enrejada cuadrícula

que nos distorsiona la realidad

pero también nos retira de los importunos,

es impenetrabilidad en la medida

que sea el sensor de nuestra libertad.

  

La reja de este naranjo

divide en particiones nuestra visión

compartimenta la unidad del árból

en multiplicidad de detalles,

destaca el naranja sobre el verde

individualiza los dos frutos

separa luces de sombras,

pero me impide saborear su gusto.

  

Una vez más

ni todo es verdad

ni todo es mentira

depende

del ojo que lo mira.

 

© José Luis 

jueves, 12 de enero de 2023

Dos visiones unidas

                   

Los ojos se han ido de las esculturas
siempre desaparecen cuando son colocadas
un acto de protesta por sentirse obligados
a ser testigos de una realidad persistente.
    
Firmamentos de alados inundan sus frentes
el cobijo de un nido de invariables pensamientos
sobre los que danzar y considerar en atrevimiento
no cambiar nunca una idea propia por una ajena.
   
Dos visiones unidas toman mucha fuerza
dos versiones de la misma entidad significativa
de izquierda a derecha y de abajo a arriba
dos visiones ligadas mutuamente se enriquecen.
   
¿Una idea, es masculina o femenina?
¿una opinión puede envenenar al pensamiento?
¿el cielo en su caída saqueará muchas aves?

© José Luis                              (13-mayo-2012)

 

El nacimiento, la venida al mundo
es un acto individual
cada persona es única y vive su propia vida
con sus pensamientos, decisiones, sentimientos...

Pero también es un acto social
en el que quien nace está acompañado
por padres y equipo médico,
y es ese carácter gregario
el que va marcando nuestros pasos.
   
Así al final de una vida
la persona única se desvanece
y quedan acompañando su cuerpo
familiares y amigos.

domingo, 8 de enero de 2023

Atardecer y amanecer

 


El atardecer y el amanecer
el uno y el otro son talantes del día
con la potestad de evanescerse
entre amarillos, cárdenos y azules
sutilmente empenumbrados.
   
Ese día el Tormes con sus árboles
se esconden guarnecidos en las tinieblas
conjugando con el cristalino de la cámara
el asombroso espectáculo cotidiano.
   
Necesita la luz de las prominentes sombras
como el día de los contrastados colores,
el iris en la bóveda y su inmutable esfera
estática y dinámicamente entrañable.
   
Intensamente se inflama el esplendor,
crece y repentinamente se apaga
al compás de mis sonoros pasos
mientras me alejo por el puente
con la cabeza envuelta en centelladas.
   
© José Luis

sábado, 31 de diciembre de 2022

31 de diciembre de 2022

  
Sonarán esta noche, otra vez más, las campanadas.
Con cada repique las uvas nos acercarán al 2023,
atrás quedaron las variadas alegrías y algunas contrariedades,
numerosos son ya los años del ritual de esta noche,
pero no renunciaré al privilegio de su “deja vu”,
al devenir palpable de ser vívido y fructífero…
Un árbol, un libro, un hijo… o qué más…
   
Rostros amigos, manos tendidas, cómplices sonrisas
irán acompañando los nuevos días que vienen,
como anteriores rostros, manos y sonrisas
perviven en el inmenso agujero negro de la memoria.
   
Otro repique más para mí y para ti, para acercarnos
a la música latente que nos ensancha el corazón,
la puerta a nuevas y viejas experiencias se vuelve a abrir,
como la relectura que nos satisfizo de un libro
o la película que nos revela lo no percibido.
   
Noche para el festejo de estar incesablemente vivos
de tener la oportunidad de abrir entrañablemente los ojos,
susurrar en el oído del tiempo la oda a la alegría
o el valor del verbo amar conjugado en plural.
 
Esta noche alzaré la copa y brindaré por ti, por mí,
por el mundo que nos ha tocado vivir
y en el que depositamos acciones y esperanzas
de nuevas generaciones…
pero mientras tanto, que inmenso honor
poder contar contigo.
   
© José Luis

martes, 26 de julio de 2022

Aquiescencia


Aquí,
en la lontananza,
donde el abrigo de la mirada
es inquieta conformidad,
tras el dinámico recogimiento
el horizonte ondula su exhalar.
   
Las palmeras entrelazan
entre sus alargadas prolongaciones
figuras afiladas a sorbos
de suspiros y marina corriente.
   
Es un atardecer este momento de luz,
los azures de la franja celeste
por la mano intangible atraídos
tornan anaranjada la brisa,
inevitable preludio de la alianza.
   
Los espíritus bienhechores se renuevan
paralizando a la agreste oscuridad,
royendo su forma a la rojiza apariencia
que nos deja el sol en su fogosa ceremonia.
   
Es la mente un amasijo de mundos,
las reflexiones agolpadas en la frente
han ensanchado la brecha para su huida…
consiento el extravío de irradiaciones
en este estado de quietud,
que permite a los ojos,
aun desconociendo la distancia,
ir más allá.
   
© José Luis

lunes, 28 de febrero de 2022

Notas primaverales del invierno

 


Por el camino dura es la tierra…

mi sombra transita haciéndome fiel compañía,

tiernos árboles flanquean la sinuosidad del terreno

a pesar de los regueros lustrosos de verde hierba.

  

Es febrero y el sol se muestra con cálido manto,

deposita sus rayos en esta heredad de Adán y Eva,

incitando la renovación de la rigurosa vida invernal

en nuevos aleteos, en brotes primorosamente tiernos,

en un afable renuevo de glaucas hojas e irisadas flores.

  

Estas notas primaverales transforman el invierno

en sonrisa iridiscente que deja creación intangible,

suspira el viento en los aromas que enloquece abejas

provocando el renacer del ciclo perdurable fecundativo y perdurable.

  

Las hojas claman por lucir su verdor

las yemas han surgido dando su paso

a los delicados pétalos palpitantes

que rosadamente blanquecinos

muestran al universo su belleza y atrevimiento.

  

Siento en mi palpitar ese ímpetu,

ese nuevo amanecer de una posesión antigua

que se alimenta del perecedero pasado

para dar cabida al gozo y esperanza del futuro,

aunque, a veces, el corazón sangre,

por la injustificada violencia de mortíferos rencores.

  

© José Luis