lunes, 3 de agosto de 2026

Visión peri-esférica


 

Rubricada milimétrica la nívea tierra

en líneas perdurables que se cortan

como encrucijadas accesibles para peregrinos

por esos terrenales y casuales parajes que, a veces,

no los elegimos pero en los que nos dejamos llevar.

  

Dos verdes pupilas que observan atentas

el errático transitar de un tiempo ingenuo,

pareciera la adánica mente en su recorrido

por la turbadora fábula de los amaneceres

prometidos y tan deseados, pero escurridizos

entre temblorosos, suaves y tiernos dedillos

de un recién nacido a la luz de las palabras.

  

El corazón siente invariable la presión de los anales,

ya no está presente aquella infinitud del tiempo,

y como una piña que ha ido abriendo sus semillas

esparcidas en las acciones, pensamientos, reflexiones

de los aconteceres tras la rutina continuada y vivencial,

la vista atrás se torna un juego de escondite y pilla-pilla.

  

Abro ventanas para que el aire entre e irrumpa en mi cara

con ese soplo que atempera la esperanza de no ser ficción,

de haber dado valía, al menos, a algunos momentos, pocos

que me permitan despedir el día, impulsar mi instante

con una sonrisa entre los recuerdos que aún me existan.

  

José Luis

domingo, 2 de agosto de 2026

Llamadme Tierra


Esta es la historia de un muro de piedra que hace muchos muchos años construyeron unos desconocidos. Amontonaron unas sobre otras con la esperanza de crear un lugar de defensa donde instalarse para vivir.

Fue al principio de los tiempos cuando el mundo se fraguó redondo gracias a los ingentes rayos rojos contenidos en una fascinante estrella amarilla. Así fueron surgiendo inmensas masas de tierra regadas por las imponentes lágrimas de los observadores ocultos.

Pasado un tiempo, y una vez poblado ese orbe, alguien que había vivido muchos años, necesitado de compañía, acogió a un extraño ser, de largos bigotes, inquietantes ojos y una creativa cola. Ambos se hacían compañía y el mundo para ellos cambió con rapidez.

Su hogar se transformó en un extenso manto verde atravesado por un riachuelo sonoro y de limpias aguas que parecía reír siempre. De la profundidad de la tierra emergían unos encantadores troncos, con ondulantes brazos hacia el cielo, coronados por verdes lunas. En la lejanía contrastaban unos voluminosos pliegues picudos, a modo de recortados dientes de donde provenía un gratificante viento.

A pesar de sentir plenitud de vida, reconocieron que poder compartir ese hogar con cualquier forastero que pudiera perderse por aquel favorable paraje sería motivo de doble felicidad…

A partir de entonces el muro se fue llenando de casas y calles, de gentes y niños… hasta el mundo hoy conocido como Tierra.

jueves, 30 de julio de 2026

El valor del bosque

 

Este verano incendiario nos está robando una parte importante de la naturaleza, duele ver la agresividad de las llamas devorando el verdor y poniendo en peligro bienes materiales y la integridad física.

Por eso hoy quiero recordar con esta imagen la belleza que nos aportan los bosques, la paz y tranquilidad en su travesía, el inmenso hogar de muchos animales, el olor en silencio o el canto de pájaros y hojas…

No podemos pasar por alto la tristeza que produce su pérdida, como tampoco el consuelo de mantenerlos en nuestro recuerdo.