Domingo 30 de mayo de 2021
Provincia de Cáceres,
cerca de Plasencia,
Casas del Castañar en el valle del Jerte.
Ruta por castaños y bosques de robles.
Persigo rastros, hostigo pistas... a través de palabras, fotografías e imágenes mientras camino...
Domingo 30 de mayo de 2021
Provincia de Cáceres,
cerca de Plasencia,
Casas del Castañar en el valle del Jerte.
Ruta por castaños y bosques de robles.
Domingo 23 de mayo de 2021
Paseo por la orilla del río Alagón
a su paso por Riomalo de Abajo,
conocido como Meandro de Melero.
Ruta del 1 de abril de 2021.
Realizada entre Herguijuela de la Sierra, Madroñal y Cepeda.
Domingo 16 mayo de 2021.
Salimos de la carretera a la Plataforma de Gredos.
Subimos por el Puerto Peón y bajamos por la garganta Conventos.
Nos acompañó el tiempo y el viento...
Añoro de las agujas del reloj,
los minutos que en sí desertaban
en esa imprecisión de momentos,
ahora con pantallas inscritas
todo es puntualidad secuenciada,
existencia que se ha acostumbrado
a la precisión milimetrada,
ya no subsisten esquinas
para la pérdida de tiempo.
Un mirar de sesenta impulsos
con el aliento en suspenso
hostigando en cada leve ademán
lo que perdura en la mente,
lo que se oculta en el subconsciente;
permito que sucedan automáticas
las reflexiones
sin retener ninguna…
el jardín cubierto con rutilantes mariposas,
los caminos que polvorientos a transitar invitan,
altas las montañas invernales blancas asemejan
ese helado de nata por el niño ansiado,
las letras ordenadas de un libro
que en suspense me cortejan
mientras batallo su final con las páginas,
el sueño que es sueño y pesadilla,
la amistad de un café en sillones de paja,
el mundo recreándose…
entre la ingenua realidad y los deseos imaginados.
Son los números del reloj,
a los que no damos importancia,
los que marcan nuestras vivencias,
las graban en nuestro chip-cabeza
como nuestras posesiones únicas e inmateriales,
los recuerdos,
que unas veces permanecen
y otras, indefectiblemente,
se desvanecen…
© José Luis
Domingo 24 de enero, salimos de ruta por las Arribes salmantinas
donde el agua de las lluvias y nieve
convierten en protagonistas pozos y cascadas.
Cerca del mirador de Rupurupay, por Aldeadávila de la Ribera
tenemos la Cascada el remolino...
Caminamos bordeando el Duero hasta la Cascada Pinero o Cola de Caballo,
cerca de Masueco...
Y, finalmente, nos acercamos hasta el Pozo de los Humos,
también cerca de Masueco.
Las caídas de agua son abundantes
y su sonido orovoca tranquilidad y sosiego,
a pesar de la violencia de la caída.
En la soledad de las alturas
donde la naturaleza se vuelve agreste
y las inclemencias del tiempo te rodean
no queda más remedio
que apoyarte en tus fortalezas...