Primavera tras la lluvia
resplandecen abiertas las flores
con los pétalos alborotados
lucen sin la tersura almidonada
mostrando impúdicamente
su corazón vital.
Me acerco con la cámara
suavemente se inmuta
impulsada por el soplo de aire
espero, el movimiento recogido
sería en imagen vacilante en segundos,
y cuando noto su sonrisa, la atrapo.
A veces la belleza fracasa en una imagen
y no basta con el frágil recuerdo,
aunque puede que la esencia sea el olvido,
al final me llevo el premio.
¿Cuánto viviría esa flor?
Conmigo lleva once años.
José Luis
_12ix15.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario