jueves, 12 de marzo de 2026

Valle de Otal

 

   

Los verdes prados, 
las montañas nevadas, 
el canto de los pájaros, 
el murmullo del agua… 
todos esos caminos que nos allí nos llevan 
me dejan un poso de serenidad, 
de merecido esfuerzo, 
de lograda meta... 
recordarlos de vez en cuando 
es como bálsamo anhelado. 

martes, 10 de marzo de 2026

Floración tardía

 

   

Este domingo paseo por La Fregeneda y el río Águeda.

La floración de los almendros ya había sido.

Menos mal que siempre hay alguno tardío.

Sus flores son preciosas

tanto en versión blanca como rosa. 

lunes, 9 de marzo de 2026

Eclosión de colores


Circulando con el coche
en un semáforo
coincidiendo con un autobús
una joven atrapó mi visión,
enganchada a sus auriculares
yo quise figurarme
en qué pensaría ella…
¿su cuerpo al compás de la música 
inmóvil en el asiento
se sacudiría en el ritmo
de unas notas trepidantes?
¿estarían en su pensamiento
los preparativos de una fiesta,
el revoltoso paseo con las amigas,
el beso ardientemente deseado...?
   
Hay que ponerse en marcha,
el acelerador baja y suben las revoluciones
es mi mente
la que ahora eclosiona
en sus propios pensamientos.
   
Me gusta regresar a esos momentos
que han me aportado sentir la vida...
   
Las huellas en el barro reverdecido,
el ajustado estar del gato en la baranda,
la humedad de los olores en las plantas,
el inquebrantable cielo azul de Salamanca,
la lejana y profunda panorámica del horizonte,
el brindis entre compañeros al final de ruta...
   
Pero si algo  me levanta siempre el ánimo
es esa explosión de ruido y colores
de las fiestas en la transformación
de la pólvora con el juego nocturno
de luces floreadas.
   
© José Luis

domingo, 8 de marzo de 2026

Domingo 8 de marzo de 2026

 Hoy me ha venido a la memoria

un mural en la calle de un pueblo cacereño

en el que se resalta 

el valor de la mujer.

lunes, 2 de marzo de 2026

La naturaleza de los colores

Cada domingo la naturaleza lanza su llamada
subo al coche y dejo que me lleve la carretera
lejos de casa, huyendo de la monotonía semanal,
con alegría y la mochila de ilusión cargada.
   
Las fotografías recogen parte de lo que el ojo ve
y me sirven de memoria de ese tiempo ganado
al inevitable e ineludible transcurrir de los años
y se me suceden las imágenes con vivos colores.
   
Ahora es invierno, pero aun así mi visión es irisada
de diferentes ocres con fulgurantes amarillos,
de alargados negros con radiantes verdes…
el bosque, para mí, de fiesta se ha engalanado.
   
Sabia la naturaleza gusta de dar al hombre
la insospechada y lúcida respuesta que no espera, 
la gran contradicción entre nuestra índole creadora
y la eventualidad destructiva de un momento loco.
   
Por eso salir al campo es mi agradecido tributo
a la Tierra que nos acoge y a la eternidad del espíritu.
   
© José Luis